Estamos en Chiang Mai finalmente, salir de Camboya fue divertido... Como ya os conte no encontramos vuelos, asi que decidimos pedirle a un taxista que nos llevara a la frontera. No nos costo mucho negociarlo, pero tuvimos que prescindir de la ciudad del lago porque nos enteramos (menosmal) que la frontera cerraba a las 5 de la tarde. Asi que hurry hurry, pisa el acelerador que no llegamos. Como contaros como era la carretera... No tenia baches, era un bache, como una patata ondulada sin asfaltar que cruzaba mares de campos de arroz que cubrian hasta el horizonte, si no fuera por el dolor cervical de los saltos que daba el toyota que nos llevaba, hubiese sido un espectaculo total. Finalmente llegamos a Poipet, la ciudad de la frotera donde el taxi nos dejo. Como la mayoria de las ciduades frontera era un caos en todos los sentidos y ni nos paramos, pies para Tailandia. Despues de varias horas de autobus, de cenar y dormir en una ciudad curiosa llamada Sirasha (no recuerdo sastamente como era) cogimos vuelo desde Bangkok a Chiang Mai, desde donde escribo.
Imagino que es debido al contraste con Camboya donde el nivel de vida es casi inexistente, llamabamos pueblos a 4 casas de madera medio derruidas en medio de la selva con 4 pollos correteando por ahi, pero esto casi esta a nivel europeo. No faltan servicios de ningun tipo, aunque sea de cara al turismo. Cierto es que estamos en una ciudad grande, veremos los proximos dias cuando vayamos cerca de la frontera con Myanmar.
Por ahora aun estoy peleando con el idioma, con lo que me costo defenderme en camboyano, ahora no me sirve aqui ;)
Si puedo destacar algo en estos pocos dias va a ser el caracter de esta gente. Con solo cruzar la mirada regalan sonrisas, y no dudan en acercarse a hablar si la que la mantienes un poco.
Seguiremos en contacto que me echan!